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BOLETÍN NUEVA TIERRA N° 172 | Septiembre 2007
Interrogantes y aportes para estas elecciones Voto a la política
En estas elecciones, en esta etapa de la Argentina, ¿en qué medida y en qué condiciones el voto democrático puede ser una oportunidad o una restricción para reencontrarse con la política? ¿Cómo puede ser un medio para intervenir en la historia, en los destinos de una sociedad y en la construcción de un proyecto de país? ¿En qué medida puede ser eso y en qué medida debemos aceptar que no lo será? Los siguientes interrogantes buscan aportar al desarrollo de una mirada efectiva y profundamente política del actual periodo electoral. Y seguir creando las condiciones para preguntarnos juntos la pregunta política por excelencia: ¿Qué podemos preguntarnos juntos?
Por Néstor Borri / Fernando Larrambebere / Sebastián Prevotel
![]() 1. ¿Qué puede pasar después del voto? Una pregunta clave pare estas elecciones que pone a prueba nuestra capacidad para ponernos en el escenario siguiente. Un interrogante que invita a dimensionar qué significa votar, y qué significa para la Argentina en la etapa actual. ¿Cuáles son los posibles escenarios siguientes? ¿Qué podemos hacer para impactar -al menos parcialmente- en lo que será el próximo escenario de la democracia? Además de candidatos o propuestas de gestión y administración, se eligen sobre todo las posibilidades para la democracia, la cancha en la que podremos o no seguir disputando la construcción de una sociedad más justa e igualitaria. Tener esto en cuenta implica:
Hay democracia en la medida en que hay posibilidades de asumir sus propios límites y conflictos (históricos, humanos) y trabajar sobre ellos. Desafío que llama a la imaginación y el realismo político para la incidencia en los escenarios próximos. Más inmediatamente: ¿Cuánto de lo que reflexionamos y decimos en torno a la coyuntura electoral lo estamos pensando en estos términos? ¿Cuánto pensamos "nosotros" y cuánto "otros" piensan por nosotros? 2. ¿Qué se elige? Además de la pregunta sobre "a quién vamos a elegir", el "qué" tiene mucha relevancia en la democracia y más aún en la etapa actual de nuestro país. ¿Qué escenarios se elijen? Por otro lado, un dato no menor de las elecciones actuales es, en términos de cantidad, lo mucho que estamos eligiendo. Tanto a nivel nacional, como en las provincias y localidades, el número de cargos que se renuevan y de áreas del Estado que están en juego es muy grande. También podemos preguntarnos en este sentido qué elegimos y qué elegiremos. Elegir, en política, tiene mucho de apuesta. En el juego democrático no hay elecciones absolutas, siempre queda un resto, un margen, de indefinición que nos desafía a generar las condiciones y a intervenir en los procesos para hacer posible aquello que elegimos.
3. ¿En qué proceso histórico se insertan estas elecciones y qué "historias" las atraviesan? Se trata del proceso histórico en el cual se insertan estas elecciones. Cuando decimos "estas elecciones" podemos ver puntualmente las de octubre de 2007 o -más bien- el largo periodo de elecciones que viene siendo este año. Podemos ver también el largo periodo que venimos teniendo posteriormente al 2001 o aquel, más largo todavía, que venimos teniendo desde la reinstauración de la democracia en 1983. Nos cuestionamos acerca de los procesos históricos. Preguntarse estos cómo dan sentido a las elecciones y, a la vez, son dotados de sentido por ellas, implica ver lo puntual y ver también en términos de procesos. ¿Qué significa la etapa actual del país vista desde este 2007? ¿Qué significa ver esto desde diciembre de 2001? ¿Qué significa desde una mirada que considere el camino democrático recorrido desde 1983? ¿Y desde más atrás? ¿Podemos dar cuenta de las luchas y relaciones de poder que atraviesan este periodo democrático? ¿Qué disputas y conflictos aparecen como significativos? ¿Qué dicen y qué nos dicen en el marco de las elecciones actuales? ¿Cómo ver los procesos que se habilitan desde la perspectiva larga y profunda de necesidad de reconstituir poder social y movimiento popular respecto para sostener proyectos de país, de democracia, de estado, de distribución de la riqueza?
4. ¿Qué preguntan y qué preguntas habilitan los candidatos? Además de ver qué van a hacer los políticos si son elegidos o no, es necesario e importante ver qué procesos pueden habilitar o bloquear. En buena medida, la política tiene más que ver con la capacidad de generar preguntas que de dar respuestas. Los interrogantes que abren o cierran -o propician a abrir o cerrar- los distintos candidatos con sus acciones y discursos tienen relevancia. ¿Qué preguntan los candidatos? ¿Qué se preguntan? ¿Qué nos preguntan? ¿Qué relaciones se establecen entre candidatos,
5. ¿Qué actores pueden constituirse o adquirir mayor relevancia en el próximo escenario (dependiendo del resultado de la elección)? ¿Qué pasaría con los actores sociales y políticos en el caso de elegirse uno u otro candidato?
6. ¿Qué otras formas de elegir y de participar, de intervenir e implicarse, es posible sostener además del voto? Además de la elección de representantes para la conducción del estado, está en juego el funcionamiento del estado mismo, más allá de quienes lo conducen. Es un tiempo de elegir candidatos, pero también de elegir quienes van a gestionar la construcción de ciertos escenarios además de tomar ciertas decisiones. Más ampliamente, está en juego qué tipo de representatividad somos capaces de construir y sostener; cuestión que no depende tan sólo del voto como mecanismo democrático (de hecho, hay actores y sectores de poder que no necesitan votar para condicionar el estado). 7. ¿Cómo y en qué medida es posible influir en los diferentes modos de funcionamiento del estado por medio del voto? ¿Cómo puede la elección por medio del voto intervenir en la reconstrucción del estado democrático? Un punto de partida puede ser preguntarse qué ha cambiado y qué no en los últimos años. ¿Qué ha cambiado y qué no en la relación entre los niveles del estado (nacional, provincial, municipal/local) y los poderes del estado (ejecutivo, legislativo, judicial)? ¿Qué más puede cambiar con estas elecciones? En política, son las relaciones las que definen los términos. Así, si por ejemplo los dirigentes a nivel nacional siguieran siendo los mismos, no podríamos decir "seguimos igual" si las disputas y dirigencias locales han cambiado, si el contexto internacional cambia, si los actores del escenario cambian. Del mismo modo, una provincia puede no cambiar de signo político o de gobernante y aún así el escenario puede ser nuevo. Esto supone ver diversos recortes y relaciones:
8. ¿Con qué mecanismos de elección contamos? A nivel nacional, provincial, local: ¿Entre quiénes se puede elegir y quiénes se pueden candidatear? ¿Quiénes pueden elegir? ¿Qué condiciones hay para elegir y candidatearse? ¿Cómo son las proporciones en términos cuantitativos? Distinguir entre la posibilidad de votar y la distancia que hay con la posibilidad de constituir las opciones entre las que se votan, implica preguntarse por nuestra cultura política y por la institucionalidad democrática. Y por las posibilidades/imposibilidades de intervenir constructiva, creativa y democráticamente en ambas.
9. ¿Cómo se hace presente en las elecciones el tema de la distribución de la riqueza y del poder? En el discurso de los candidatos, ¿Qué estamos proponiendo al respecto (personalmente, desde nuestros espacios y organizaciones, como dirigentes y animadores)? Y en el mismo sentido: ¿Qué estamos leyendo?
10. ¿Qué es posible "capitalizar" para el escenario siguiente? Más allá de la victoria o la derrota, más allá de la participación directa o indirecta: ¿Qué aprendizajes sacamos en limpio? |
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