La flamante ministra de Cultura, Teresa Parodi, participó del acto que se realizó en la Biblioteca Nacional, junto con otros músicos y actores. “Marcó con su lucha, su coherencia y su dignidad la vida de muchísimas generaciones de argentinos”, dijo sobre Mugica.
Ayer fue el turno de los amigos: los sacerdotes tercermundistas Gustavo Rey, Domingo Bresci y Alberto Carbone recordaron a su compañero Carlos Mugica, el cura asesinado por la Triple A el 11 de mayo de 1974. Estuvieron acompañados por distintos referentes de la cultura, entre ellos la flamante ministra de Cultura, Teresa Parodi, en el que fue su primer acto público en el nuevo cargo. “El padre Mugica marcó con su lucha, con su coherencia, su dignidad y su amor desmesurado por los demás la vida de muchísimas generaciones de argentinos, y por supuesto la mía”, afirmó Parodi, luego de que el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, a quien la ministra describió como su “querido, entrañable e intelectual amigo”, saliera a recibirla en persona. “Me da una gran pena no haberlo conocido, no haber estrechado su mano, él es un extraordinario espejo donde mirarse siempre”, agregó sobre el sacerdote, “por eso no hay que olvidar, hay que recordar quién fue Carlos Mugica”.
Ayer por la tarde continuaron los homenajes a Mugica en el aniversario número cuarenta de su asesinato, que se cumple el domingo. El miércoles había sido el turno del vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Mariotto, quien expuso su documental Cura villero en la Biblioteca Nacional.
Ayer, los amigos del cura villero asesinado por la Triple A, Gustavo Rey, sacerdote de la diócesis de San Miguel; Domingo Bresci, sacerdote de la Arquidiócesis de Buenos Aires, y Alberto Carbone, sacerdote de Merlo-Moreno, contaron anécdotas de sus vivencias junto a él.
“Yo lo conocí antes de que se ordenara sacerdote, jugando a la pelota los jueves, cuando teníamos el día libre”, recordó Bresci. El cura tercermundista dijo que para el fútbol, Mugica “era una bestia, te mataba, corría y te empujaba. Pero también era una bestia para estudiar, para rezar, para ser un buen compañero”.
Rey también evocó al sacerdote en su rol de “fanático del fútbol”, en especial, de Racing. A la hora de jugar, afirmó que Mugica “tenía un balde en la cabeza”. “El tipo quería jugar solo, no había caso si estabas en el área y le hacías señas, gambeteando perdía la pelota”, dijo provocando las risas del auditorio.
Carbone, por su parte, ironizó sobre sus orígenes y los del homenajeado: “El era de Recoleta y yo de Belgrano, y miren dónde hemos ido a parar”; “Los jovencitos de Belgrano nos juntábamos en Cabildo, en Lavalle o Santa Fe, pero un día se me dio por ver qué había después de Avenida de Mayo en dirección al sur. Tuve miedo y a las dos cuadras me volví, y años después terminé como cura en la capilla de aquel barrio que temía”. También recordó que la formación que tuvieron cuando realizaron el seminario de sacerdocio “era europea, leíamos todos libros franceses”, criticó.
La disertación de los curas tercermundistas finalizó con la lectura de un poema de Chunchuna Villafañe, que escribió en homenaje al sacerdote. Villafañe fue amiga de Mugica, y una de las primeras en llegar el 11 de mayo de 1974 al hospital Salaberry de Mataderos, donde el cura finalmente murió.
Luego de la lectura, los músicos subieron a escena. Primero lo hizo Miguel Cantilo, quien interpretó el tema “Padre Francisco”, inspirado en Mugica (cuyo segundo nombre era Francisco). Horacio Fontova le siguió e hizo lo propio sobre el escenario.
Parodi también se subió a cantar, aunque no dejó de referirse a su nuevo cargo: “Todavía estoy haciendo pie”, afirmó. “Estoy tomando conocimiento de todo lo que sucede en lo que ahora es el ministerio y conectándome con la gente, investigando”, agregó Parodi. La ministra señaló que no venía a hacer “grandes declaraciones” acerca de su función, pero aseguró que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner le pidió “llegar a la mayor cantidad de lugares posible” y “profundizar lo ya hecho”. Sostuvo que muchos de los programas que ya existían en la Secretaría continuarán siendo llevados adelante y se intentará abrir nuevos espacios.
“Ya armé un equipo para poder responder a todas las necesidades, quiero que mi gestión sea muy activa, que esté muy presente”, remarcó. También señaló que la creación de un ministerio de Cultura demuestra “el rol que tuvo siempre la cultura en el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que comenzó con Néstor –Kirchner–, la señal ha sido muy clara”, concluyó Parodi.
El actor y productor Gastón Pauls también homenajeó al sacerdote. Acudió a la Biblioteca a contar sobre un proyecto de documental sobre Mugica, que comenzó hace años atrás, pero que retomó actualmente y que será una ficción sobre su persona.
El cierre musical lo dieron León Gieco, seguido por Marilina Ross. La cantante participó de varios conciertos en las villas cuando el sacerdote aún vivía. “Carlos quería que me subiera a cantar en todos lados”, sostuvo Ross en el testimonio que prestó para el documental sobre la vida del cura realizado por Gabriel Mariotto.
Los homenajes continuarán. Luego de la inauguración el sábado de un mural en la avenida 9 de Julio, de la que participará la Presidenta, el domingo se llevará a cabo un acto en la Villa 31, el barrio de Mugica, del que participará el cardenal primado de Argentina, Mario Poli.

Informe: Cecilia Camarano.

Fuente: Diario Página12