El día 8 de septiembre, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el equipo de la iniciativa Mapas – Formación Política llevó adelante un seminario-taller que reunió a 40 referentes de diferentes sectores: organizaciones sociales, organizaciones políticas, agrupaciones juveniles, agrupaciones vecinales, universidades, espacios de gestión estatal, sindicatos. La instancia tuvo la intención de poner en juego e interrogar, junto con un conjunto de actores del Área Metropolitana y la Provincia de Buenos Aires aprendizajes, esquemas, contenidos y propuestas de reflexión fruto del recorrido de Mapas y las Escuelas de Ciudadanía impulsadas por el Centro Nueva Tierra en los últimos años en todo el país. Néstor Borri, coordinador de Mapas, detalló: “Son conversaciones traídas de esa experiencia que las traemos a cuenta aquí”. Participaron también grupos de Río Cuarto (Córdoba), Formosa y Resistencia (Chaco).

El encuentro se propuso ser un punto de partida para la construcción de un idioma común sobre lo colectivo y, al mismo tiempo, abrir un espacio de interrogación plural. En el inicio, tras la presentación de los participantes, se explicitaron los criterios metodológicos propuestos para el trabajo, elaborados y puestos en práctica en el marco de los cursos que Mapas ha realizado en distintas partes del país con actores muy diversos en los últimos tiempos.

En el momento central del seminario, se propuso un esquema de interpretación de los conflictos centrales en Argentina que los participantes profundizaron y pusieron en relación con sus prácticas y realidad cotidiana. Una matriz que se centró en tres palabras clave en el corazón de los conflictos del momento histórico actual: industrialización, inclusión, igualdad. Luego de eso, los participantes debatieron sobre los desafíos prácticos y políticos en la tarea de articulación política que atraviesa los ejes compartidos.

En el último tramo del encuentro, se pasaron en limpio y discutieron 10 criterios y condiciones para la articulación política: compresión rigurosa y significativa de los conflictos; consistencia de la organización; claridad en las prioridades; superación de las identidades sectoriales; tener una estrategia mínima explicitada; el equilibrio y la capacidad de sumar y confrontar; una tensión productiva entre conducción y participación; conocer los recursos con los que contamos; poder hacer una interpretación significativa respecto a cómo se construye un proyecto de país; saber repartir y distribuir expectativas, esperanzas y esperas. La conversación final del taller fue sobre cómo llevar a la práctica estos puntos.