“…El índice de mi adhesión al mensaje de Jesucristo,

 es mi amor real, concreto, palpable, por mis hermanos”

Carlos Mugica

 

El 7 de octubre se cumplieron 85 años del nacimiento de Carlos Mugica, querido cura villero que dio su vida por los más necesitados, y quien nos fue arrebatado cobardemente por la Triple A en el año ´74.

Este 2015, desde Centro Nueva Tierra celebramos su lucha y sus convicciones en Isla Maciel, invitados por los Trabajadores del Puente Avellaneda y la parroquia Nuestra Señora de Fátima.

En homenaje al natalicio de Mugica, se descubrió una placa de altorrelieve con su imagen, realizada por la artista plástica Fabiana Valgiusti. Previo a esto, dieron su palabra dirigentes sociales y curas de la opción por los pobres, entre quienes se encontró Francisco Olveira, párroco de Isla Maciel. Él expuso:

Carlos Mugica, sacerdote y compañero-mártir supo estar en veredas opuestas a nuestro pueblo, pero hizo lo que pocos sabemos hacer, saltar de vereda cuando descubrió en cuál de ellas andaba el Pueblo.

Casi todos conocemos que mientras participaba de la alegría orgiástica –como él mismo definió- por la caída de Perón, entró en un conventillo y a la luz miserable de una bombita leyó: “Sin Perón no hay Patria ni Dios ¡Abajo los cuervos!” Él era un Cuervo, él era representante de ese Dios que ya no iba  a ser posible: el Dios de la Justicia, el Dios de los pobres, el Dios de la inclusión, el Dios para todos y todas.

Y hoy yo me pregunto si muchos de los que nos decimos estar en el campo popular por querer hilar demasiado fino buscando más derechos para uno pero a costa de menos para todos, no terminamos en la vereda opuesta  a nuestro Pueblo. Cuando, por ejemplo, escuchamos algunos enfrentar a la Presidenta peleando el impuesto a las ganancias pero olvidándonos de tantos que aún no tienen trabajo registrado o simplemente trabajo. ¿Desde dónde construimos el campo popular? ¿Desde qué vereda construimos una Patria para todos y todas?

Con sentido crítico pero también con humildad, seamos capaces de caminar juntos, de caminar junto a nuestro Pueblo. No sea que sin darnos cuenta estemos en la vereda de enfrente y como nos enseñan en matemáticas, las líneas paralelas se unen en el infinito…

Gran cantidad de vecinos y militantes concurrieron al acto que se realizó en uno de los dos edificios que permiten el paso a uno y otro lado del puente, que conecta el barrio de La Boca con el partido de Avellaneda; edificios remodelados en el 2009, y que no detienen su función ningún día del año. Como producto de la jornada, se decidió de modo conjunto presentar una moción para cambiar el nombre del Puente Nicolás Avellaneda, por el de Carlos Mugica.