La Iglesia Católica, en todas sus versiones, suele sobre-observar a los pobres (sea observatorios de la pobreza como el de la UCA, sea con indagaciones y cercanías pastorales o morales). Quizás es un momento donde alguna de todas esas energías debieran ser reconducidas a observar y tener una palabra sobre «los ricos»; sus acciones, sus palabras, sus vivencias y sus responsabilidades. Hay cien motivos para que esto no suceda. De entre ellos, no es menor el hecho de que visibilizar a los ricos, si se hiciera a conciencia, seria dejar en evidencia los cuadros, las ideas y eventualmente una porción de la contabilidad (monetaria y ética) de la misma Iglesia Católica.

huergo (1)

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