Crónica de Francisco «Paco» Olveira, perteneciente al Grupo de Curas en la Opción por los Pobres, sobre el Congreso Refundacional de la Tupac Amaru realizado el pasado sábado 11 de junio en Jujuy

 

Daría para un larguísimo mail pero no hay tiempo. Volví renovado y angustiado.

Renovado por la obra de la Tupac: impresionante, de una calidad que me recordaba la tarea de Evita con su Fundación. Cuando uno ve las escuelas, los parques, las casas, las piletas, los centros de salud, sabe que ahí no sólo no se robó nada sino que se hizo mucho más de lo que recibieron porque supieron administrar y ser solidarios.
También impresionante  el cariño, el respeto, el aprecio y el agradecimiento de los militantes. Parecía que hubiéramos hecho algo extraordinario. Nunca me hice tantas fotos (y no era por nuestra cara sino por lo que representamos), nos pedían la bendición hasta de una especie de bufanda que era de un muchacho muerto por la represión que llevaba otro, cualquier cantidad de gente comulgó en la Misa que fue una Misa incaica con los amautas participando, ruta cortada, Milagro escuchando tras las rejas. Fui y volví con ellos, lo que permitió una linda cercanía; el diálogo, las preguntas sobre la «fe» y la «Iglesia». Me llamaba la atención con qué respeto a más que me conocían, más me decían Padre (aunque yo les dijera que era Francisco o Paco, y punto).
La angustia proviene de que hay una verdadera persecución (atropellos: entran a las casas, les toman sus emprendimientos como la bloquera; pero no la ponen en marcha: ahí está abandonada), la gente tiene miedo, no tienen recursos, están buscando destruir no sólo a Milagro (que hablé con la abogada y me dice que la cosa va para largo judicialmente porque hay una orden política de no sacarla – más allá que las causas no tienen sustento alguno-) sino toda la obra de la Tupac. Sin recursos, sin personería jurídica, los que quedan, quedan a pulmón pero con una dignidad impresionante. Escucharlos renueva el alma. Y el cariño con el que hablan de Milagro y de cómo les ayudó a levantar la cabeza.
El encuentro tuvo estos momentos:
Sábado,
Ceremonia incaica. Amautas bolivianos enviados por Evo Morales
Congreso Tupac donde volvieron a la CTA (como forma d protegerse)
Misa frente al penal con los amautas bolivianos
Reunión de los comités de Milagro Sala: el 8 de julio se piensa hacer una movida importante
Domingo,
Visita a Alto Comedero, el lugar donde nació la Tupac y que es un barrio que impresiona, una escuela maravillosa, toda cuidada y pulcra, la réplica de la Puerta del Sol peruana, centro de salud, centro comunitario con teatro y radio, cantidad de casas construidas con sus propias manos, etc, etc, etc,
El sábado a la tarde la visitamos en el penal tras la Misa. Estaba fuerte; ya organizó a las presas, indignada porque hay celdas de castigo y porque la hicieron presentar como que vive en una celda VIP. Le llevamos una frazada tejida a mano para que sienta nuestro calor, la Virgencita de Luján -la morocha, la talquera que le decimos-, una lámina del Negro Manuel -y le hablamos de que al Negro la libertad se la dio la Virgen, como me dijo Gabrielli le dijera, la carta número 8 y la carta abierta a Milagro Sala, nos hizo una dedicatoria a los curas que luchan por la liberación. 
Tarea para el hogar: que nuestra gente pueda integrar los comité por la libertad de Milagro Sala, conocer  su obra para poder romper tanta mentira. Me traje libros, DVDs que muestran la tarea, etc.
El domingo tuvimos que intervenir para frenar un desalojo de 7 familias muy, muy pobres. El abuelo de una de las familias me dice: Si Milagro estuviera acá, esto no estaría pasando. Con eso resumo todo.
Abrazos a todos,
Paco