Hombre de encuentro valiente y cercano, sensible con los dolores y comprometido con la dignidad. Su acción decidida y desafiante nos inspira frente a los abandonos y exclusiones, para ir por mas igualdad.

 
Frente al reino del dinero y las mercancías,

Francisco vive la pobreza no como simple carencia, sino como libertad y disponibilidad para andar, como signo de justicia.
 
Frente a quienes predican castigos y reproducen discriminaciones,

su alegría fraterna y la apuesta a vivir juntos cuidando los vínculos, sumando diversidad y construyendo comunidad, sigue interpelando a muchos.
 
Frente a amenazas, guerras y contiendas,

su no violencia, su salida al encuentro es camino de respeto, de justicia y paz.
 
Hombre de celebración abierta y cotidiana, antes que rituales y puertas cerradas, anima a compartir y construir sentido con todos y todas.
 
Hermandad y apertura con el cosmos, con el espíritu, con todos los hombres y mujeres.
 
Un hombre de su tiempo inspirando historias y presentes. 
Sigue vigente, sigue entusiasmando.
 
4 de octubre. San Francisco de Asís