03/06/2015

Interpelan a la sociedad exigiendo justicia porque los crímenes de sus familiares siguen sin resolverse. Viven la vida que les quedó: sin sus hijas y sus mamás «menos».

Hoy, a las 17, la marcha #NiUnaMenos se realizará en 70 ciudades del país. A la memoria de cada ciudadano volverán los casos de femicidio para hacerse cargo de la verdad del Estado ausente, las políticas cosméticas, la connivencia de todos ante la complicidad entre los criminales y la Justicia y las fuerzas de seguridad. Todos nombran a estas mujeres arrogándose el derecho de decir quiénes eran, cuáles eran sus tribulaciones.

«El asesino de ella nos mató a todos nosotros», dijo Victoria del Carmen Ramírez (39), mamá de Paola Ramírez (16), hallada muerta el 11 de mayo de 2014, a 6 km del expeaje de Aunor. «Cuando ella se murió me arrancaron el corazón y me siento muerta», expresó Ana Fernández (53), mamá de Cintia Fernández, quien apareció estrangulada en su departamento de Parque La Vega el 3 de mayo de 2011. «Con tanto sacrificio la crié como madre soltera y vino un tipo y la mató. Parte de mí se fue con ella», manifestó Gerónima Llanos, mamá de Mirta Llanos, hallada sin vida el 2 de diciembre de 2010 en su casa del barrio Santa Clara de Asís. «Mi mamá murió en un acto heroico, pero me hacen falta su voz y sus consejos todos los días», dijo Sofía Murillo (20), hija de Evelia Murillo (44), la maestra rural asesinada de un tiro el 3 de octubre de 2014 en el paraje El Bobadal. Ellas saben cuál es el aspecto de su noche y cuál el de su soledad a partir de la vida distinta que ahora viven.

La muerte aparece evocada en imágenes arquetípicas: la hojarasca, la sombra, las ruinas. Pero el reportero Javier Corbalán atendió el significado de que no hay nadie en el lugar donde estaban las víctimas de femicidio, que ahora se encuentran en la tumba. Hasta allí llevó a estas madres y a esta hija, que consintieron en mostrar que hay más en esta marcha que el cartel para la foto y la niña en rosa y negro. El quiebre fue inevitable porque no se puede habitar el lugar de otro sin astillarse. He aquí el féretro en torno del cual está la sociedad salteña como deuda principal.

En: http://www.eltribuno.info/deudos-victimas-femicidio-el-vacio-la-tumba-n557427#fotogaleria-id-1084675