Los trabajadores tendrán prioridad para adquirir la empresa en quiebra por medio de sus créditos laborales, que se igualan a los de los acreedores prendarios.

En un contexto económico muy diferente del que generó la quiebra masiva de firmas durante la salida de la convertibilidad, el Senado nacional aprobó ayer una ley fundamental para las empresas en etapa de concurso y quiebra, que actualmente serían en el país alrededor de tres mil según cálculos privados. Se trata de una reforma a la Ley de Concursos y Quiebras, que databa de 1995. Las modificaciones introducidas apuntan al sostenimiento de las compañías y la mantención de los puestos de trabajo, a diferencia de la anterior, que era utilizada en la práctica para liquidar las empresas y en muchas ocasiones para vaciarlas, con el consiguiente impacto económico para los sectores público y privado, además del duro golpe que recibían los nuevos desempleados.

El proyecto debatido y aprobado ayer en la Cámara Alta tiene una larga historia. Surgió a partir de la vasta experiencia de lucha de los trabajadores, quienes tras el quiebre de las empresas -sobre todo durante la salida de la convertibilidad- intentaron evitar el cierre de las compañías y mantener los empleos. “Hasta ahora, las alternativas que teníamos los trabajadores era el cierre o la venta de la empresa con un alto costo social. Ahora tendremos la posibilidad de sostener la empresa y los empleos”, comentó Luis Caro, dirigente del Movimiento Nacional de Fábricas Recuperadas (MNFR).

Como parte de esa organización, Caro fue uno de los redactores e impulsores de la reforma aprobada ayer, que fue tomada por el oficialismo a principios de 2011, luego de varios años en que las fábricas recuperadas plantearon casi en soledad la necesidad de debatir el tema. A principios de este año la presidenta Cristina Fernández anunció que enviaría el proyecto al Congreso para asegurar, “por sobre todas las cosas, la continuidad de las empresas”. Este impulso permitió que, con casi nula oposición, el proyecto de reforma a la ley de quiebras se aprobara en Diputados a mediados de marzo y pasara a la Cámara Alta.

De acuerdo con los datos del MNFR, actualmente existen cerca de 3.000 fábricas cerradas por quiebra o en situación de concursos preventivos. “Si bien la crisis más grande ya pasó y la vivimos tras 2001, aún sigue habiendo quiebras, como parte de la dinámica propia del ciclo económico, y ahora esas empresas estarán más cerca de mantenerse en actividad a partir de estos cambios”, indicó Caro, quien precisó -además- que actualmente existen en el país alrededor de 250 empresas recuperadas por sus trabajadores, que agrupan a 20 mil puestos de labor.

Las modificaciones
El proyecto introdujo varios cambios importantes a la ley 24522, tendientes a asegurar el sostenimiento de la empresa. En primer término, el proyecto otorga la prioridad a los trabajadores para que adquieran la empresa en quiebra con sus créditos laborales, los que serán calculados conforme la indemnización completa que se establece en el Régimen de Contrato de Trabajo.

Esto supone varios cambios con respecto a la situación anterior, por un lado porque se mantiene la vigencia plena de los derechos adquiridos mediante los convenios colectivos de trabajo, algo que antes no ocurría, lo cual perjudicaba a los empleados.

Por otro lado, porque se colocan en un pie de igualdad los créditos laborales y los prendarios, a diferencia de la ley anterior, según la cual el acreedor prendario tenía mayores privilegios que el acreedor laboral. “Se privilegiaba el lucro en detrimento del trabajo. Eso ahora se modificó”, comenta Caro.

Por último, se dispuso que los trabajadores puedan utilizar sus créditos laborales para la adquisición de los bienes de la firma antes de llegar a la quiebra, una situación que no estaba permitida en la legislación anterior. Esto otorga un gran apoyo para que los empleados puedan garantizar la mantención de la empresa.

La reforma abre también una etapa, durante el concurso preventivo, para que los dependientes obtengan la información necesaria sobre la empresa, por medio del síndico. Y, a diferencia del comité de acreedores que se conformaba antes en los concursos, ahora se formará un comité de control en el cual participará un trabajador elegido por los operarios. “Puesto que muchas veces los concursos se usaban para terminar de vaciar las empresas, la información y la presencia de los trabajadores es clave para sostenerlas”, señala Caro.

“Cambio radical”
Tras la larga experiencia de lucha de las empresas recuperadas en Argentina, Caro considera que el aprobado ayer “es un cambio histórico en la ley de quiebras, porque el criterio anterior apuntaba a liquidar la compañía y el actual a mantenerla en actividad”. De acuerdo con la opinión del dirigente, la reforma apunta a “valorizar la empresa como un bien social para poder sostenerla”.

Por otro lado, rescata que a partir de ahora la continuidad de la marcha de la empresa a manos de los trabajadores “es inmediata y no excepcional como era antes”.

Fuente: http://www.comercioyjusticia.com.ar/2011/06/02/aprueban-cambios-a-la-ley-de-quiebras-y-benefician-a-3-000-empresas/