Crónica de la participación de la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica en encuentro convocado por la UNESCO

Por Néstor Busso *

Con gran expectativa inicial y cierta  frustración posterior, participé en representación de ALER en el encuentro de seguimiento y evaluación a 10 años de la Cumbre Mundial de Sociedad de la Información (CMSI), organizado por la UNESCO del 25 al 27 de febrero pasado en París.

El evento se denominó  “Hacia las Sociedades del Conocimiento, por la Paz y el desarrollo sustentable”.   El encuentro despertaba expectativas.  ¿Quizás la UNESCO pudiera retomar el debate sobre la comunicación y el acceso y construcción de Conocimiento?

Años atrás, en la década de los 70, la UNESCO  dio cabida a las propuestas de los “países no alineados” que  se plasmó en la comisión Mc Bride con el informe “Un mundo, múltiples voces” (1980) y el proyecto de construcción de Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación (NOMIC). Esos intentos fracasaron por imposición, de los países centrales,  de la idea del “libre flujo de la información” que fue la antesala del pensamiento neoliberal  y del “Consenso de Washington”.

Cuando la Organización de Naciones Unidas convocó la CMSI (Ginebra 2003 y Tunez 2005) encomendó su realización a la Unión Internacional de las Telecomunicaciones (UIT), optando por una entidad “técnica”. La UNESCO quedaba en segundo plano.  Fue toda una definición. La temática de la información y la comunicación era abordada desde lo “tecnológico”.  Imperó la idea de que la “brecha digital” era un problema técnico.  El desarrollo de la CMSI logró introducir un debate más amplio, cultural, económico, político.   Por tanto la convocatoria de la UNESCO despertaba expectativas.

El debate sobre estos temas es crucial para el futuro de la humanidad. Cómo se valora y construye conocimiento. Cómo valorar y respetar la diversidad de culturas, formas de vida y aspiraciones de los pueblos. Cómo se accede a la información o como se maneja y manipula la información. Cómo se distribuye (o acapara) los beneficios del conocimiento y el avance de la ciencia y la tecnología. Cómo hacer para que todas las personas accedan y utilicen los avances de las nuevas tecnologías para mejorar sus condiciones de vida.

Llegamos a un París frio y lluvioso. El primer día del encuentro, en el fabuloso edificio de la UNESCO,  fue también frío y desabrido. Para comenzar todo fue en inglés y francés. La pluralidad lingüística (una de las banderas históricas de la UNESCO) no existió. Las personas participantes en su mayoría fueron de los países del norte con alguna presencia árabe.  Muy pocos los latinoamericanos.   La UNESCO muy de la mano y en sintonía con  la UIT. Es de señalar también la poca presencia de delegaciones oficiales de los gobiernos latinoamericanos.

Entre los “patrocinadores”[1] del evento aparecen grandes grupos empresarios como Google, Walt Disney y Verizon[2], además de los Gobiernos de Finlandia, Suiza y Holanda. Una  idea del clima del encuentro y de lo que piensan los grandes grupos de las empresas de tecnología está dada por el slogan de Verizon. Dice:  “En Verizon, creemos en el poder de la tecnología para resolver casi cualquier cosa.»  Esa parece ser la idea central en el “mundo desarrollado”: más tecnología para resolver los problemas de mundo.

Después de una larga serie de conferencias  y revisando el programa,  se puede confirmar que  la mayoría de los ponentes  miran el mundo “desde el norte” sin cuestionar el modelo neoliberal.  Hay una fuerte presencia del mundo empresario defendiendo o  buscando negocios. Se habla de pobreza y desigualdad pero  el modelo propuesto para superarlas es más de lo mismo. Más computadoras, más conexión en banda ancha, en definitiva más “desarrollo”.

Los temas relacionados con Internet fueron los principales ejes del evento, en su mayoría a cargo de miembros de organismos internacionales y de la “industria” (lease grandes empresas productoras de tecnología). Se desarrollaron una serie de paneles que abordaron temas como la diversidad cultural y lingüística en las redes, promoción de la libertad de expresión en la Web, seguridad digital de periodistas, derechos de los internautas, el uso de software libre en programas educativos, periodismo comunitario y ciudadano, la relación de las TICs con la juventud,  la seguridad informática, y  actualidad y futuro del registro de Nombres de Dominio Internacional.  También tuvieron lugar exposiciones sobre medios de comunicación, acceso a los servicios de telecomunicaciones, E- business, ética en el sector, cultura, aprendizaje electrónico, el rol del sector académico y la igualdad de género en Internet. Entre los disertantes se destacaron los representantes de organismos mundiales, como el Programa para el Desarrollo de Naciones Unidas (UNDP, por sus siglas en inglés) y la African Media Initiative; además de la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números de Internet (ICANN).  La participación se completó con representantes de la “industria”, como la Asociación Mundial de Periódicos y Ediciones de Noticias (WAN – IFRA),  la Alianza Mundial de Servicios de Tecnología de Información (WITSA)  y miembros de Microsoft y Google.

Paneles, conferencias, ponencias y poco debate.  Sólo unos pocos plantearon una visión algo diferente sin mayor eco.

El resultado del encuentro fue la Declaración final titulada “INFORMACIÓN Y CONOCIMIENTO PARA TODOS: UNA VISIÓN AMPLIADA Y UN COMPROMISO RENOVADO” [3]. El documento es un listado de generalidades que dice poco (esta en ingles y hasta hoy sin traducción oficial al español).

Se sigue el rumbo marcado por las grandes potencias y los intereses privados, aunque hay referencias a  la inclusión, el respeto a los Derechos Humanos, la diversidad cultural, la importancia de la educación y los “objetivos de desarrollo del Milenio”. Insiste el documento en la “libertad de expresión”, y hace una  referencia explícita al  “debido respeto por el libre flujo de la información”, lo que es toda una definición.

Tendremos que poner esfuerzos en dar seguimiento al proceso de seguimiento de la Cumbre Mundial de Sociedad de la Información para retomar debates pendientes e indispensables para asegurar el pleno ejercicio del Derecho a la Comunicación a todos los pueblos del mundo.

La participación de ALER

La pregunta que nos hacemos desde ALER es si vale la estar y participar en estos ámbitos. El costo en tiempo y dinero es alto, sin embargo creemos importante tener presencia y dar el debate también en estos escenarios que nos resultan lejanos. Es en los organismos internacionales donde se van definiendo políticas que a la larga son prácticamente obligatorias para los Estados. Hemos aprendido que tenemos posibilidades de incidir,  siempre que podamos participar organizadamente llegando con alianzas o articulaciones con otras organizaciones y también con nuestros gobiernos. Llevar a esos espacios las experiencias y las demandas de las organizaciones populares y de los pueblos silenciados e invisibilizados. En esos ámbitos los grandes grupos empresarios van buscando imponer  sus ideas e intereses y allí deben escucharse las voces de nuestros pueblos. Creo por tanto necesario participar organizadamente. Eso supone tejer alianzas. Buscar aliados y articular estrategias para sostener una presencia activa ante organismos internacionales. En primer lugar en los organismos regionales, Comunidad Andina, Mercosur, ALBA, UNASUR, CELAC que están construyendo la integración latinoamericana con criterios de inclusión, justicia e independencia. También ante los organismos de Naciones Unidas, aunque muchas veces pensemos que son “Organizaciones Nada Útiles”.

Desde ALER estamos seguros de poder aportar a un nuevo orden mundial desde los pueblos de América Latina. Tenemos que encontrar la forma de hacernos escuchar.

* Presidente del Foro Argentino de Radios Comunitarias / Miembro del Centro Nueva Tierra