Leonardo Boff sobre la relación política, ética y trascendencia

 

Leonardo Boff fue la figura central de un encuentro de reflexión organizado por Centro Nueva Tierra, en el que se reunieron 70 referentes sociales, políticos, culturales y ecuménicos. El mismo, se realizó el sábado 6 de mayo de 2017 en el barrio porteño de Flores.

Se trató de una reflexión sobre la relación entre el compromiso político y las dimensiones ética y trascendente, con el título “Mística, política y justicia social”

Participaron referentes de espacios sociales y políticos; de grupos inspiración cristiana y base religiosa ecuménica, miembros de colectivos culturales, artísticos, militancia del género, académicos y periodistas.

Durante la actividad, se pensó en conjunto sobre la implicancias de los enfoques que propone desde su pensamiento y trayectoria Leonardo Boff,  para las construcciones políticas e históricas, para  las nuevas articulaciones de actores, y para las estrategias a desarrollar en esta etapa desde al campo nacional, popular y democrático.

Temáticas como teología de la liberación, movimientos sociales, construcciones políticas de los últimos años y futuras, ecología y derechos humanos, fueron tomadas por Boff y por referentes de diversos sectores de nuestro país, con la intención de aportar al debate público desde los valores de la solidaridad, el cuestionamiento a la cultura del descarte neoliberal, recreando el poder de la categoría “pueblo” en diálogo con la organización comunitaria local/sectorial, y también considerando la necesidad de incorporar la dimensión profética en un escenario adverso.

En la actividad participó también Fortunato Mallimaci, investigador del CONICET y miembro del CEIL, socio del Centro Nueva Tierra, quien aportó un marco sobre los modos en que estas temáticas  se vienen trabajando y reflexionando en los espacios sociales y políticos de Argentina.

 

Algunas ideas/conceptos de Leonardo Boff durante el encuentro:

Hay que tomar en consideración el presupuesto de que la solución hay que pensarla más amplia, más universal. La fase prioritaria es la conciencia de que vivimos en una casa común y tenemos un deseo: tierra e igualdad. Segundo punto que me parece importante es tomar en serio la crisis ecológica. Nunca antes el sistema tierra, el sistema vida, ha llegado a un punto en que puede poner en riesgo la especie humana. El tercer punto que hay que tomar en consideración es la nueva guerra fría que no es EEUU y Rusia, es EEUU y China porque China está penetrando fuertemente en toda América Latina. El cuarto es un intento de la recolonización de toda América Latina. Es el imperio el que quiere que todos los países sean alineados a la política de EEUU.

Lo más importante no son doctrinas, no son disciplinas, no es la institución, es la mística.  Tenemos que volver a esa mística que es una mística de los ojos abiertos para ver las heridas, los oídos abiertos para escuchar el grito de la Madre Tierra, de los oprimidos, de los que sufren. Y las manos para hacer algo, ayudarlos, levantarlos e intentar cambiar las condiciones que nos hacen gritar. Esa es la verdadera mística. La mística es el pasaje de la cabeza al corazón.

Cuando Max Weber publicó ese texto tan famoso “La política como misión” al final dice: “Si la política no tiene una mística – y él lo aclara: que es el conjunto de convicciones poderosas que da sentido a nuestras prácticas – una sociedad se ahoga en el pantano de los intereses corporativos”.

Existe una profunda desigualdad entre los seres humanos. Desigualdad es una palabra analítica, ética y políticamente significa injusticia social, dolor, hambre, muerte. Teológicamente significa un pecado social estructural. ¿Cómo superar este escándalo tan grande?

 

Pin It on Pinterest

Share This