Crear y luchar | Canciones con memoria

Mensajes del alma Autor: León Gieco En mi país por año hay 15 mil chicos que vuelan como angelitos con sus alas por el buen aire con la suerte y la calma de no haber conocido nada para seguir siendo buenos quizás Dios robó esas almas Qué piensas cuando te hablo de todo lo que pasó viste que todas las cosas se saben con el tiempo Suelto y aún viviendo el católico que bendijo ya perdió hace mucho tiempo su lugar en el cielo Todos los días que te lleve saber cómo esto fue te servirá para ser en otro tiempo algo más libre Son las únicas palabras que te pido escuchar si no me muero de vergüenza hoy acá A todos por igual alguien nos espera y de cualquier manera llorarás Qué dignidad tan grande la de creer siempre en la vida con sólo ver una flor brotando entre las ruinas Tu canción fue la rueda de los días que siguieron tu canción fue más lejos que la muerte que te hicieron No tengas miedo ya dimos la vuelta al espanto un viento algo más calmo se viene anunciando El polvo de estas calles pone a santo con represor pone al inocente en pena y despierta al asesino Témpano del olvido y de nunca decir nada cuántas mirandas caídas sin ver que es lo que pasa Ningún dolor se siente mientras le toque al vecino el que manda a matar es para sentirse más vivo Son mensajes del alma herida pero bien clara; sobre lo cobarde toda la verdad Ángel rubio de la muerte de qué poco te... leer más

40 años del golpe de 1976: Agenda de actividades

MEMORIA DEMOCRACIA CAMINO 1976- 24 de marzo – 2016 40 años: tiempos de lo que gesta un pueblo CONVOCATORIA de CRISTIANOS por la DEMOCRACIA, la VIDA y la JUSTICIA La situación actual de nuestro país muestra cambios sustanciales en la orientación política, social y económica, con hechos y situaciones que afectan seriamente la vida de nuestro pueblo. La conmemoración del 24 de marzo coincide este año con el Jueves Santo con toda su carga de significados, que en el contexto actual cobran enorme vigencia. La decisión de Jesús de entrar a Jerusalén, lugar del conflicto con los sectores poderosos de su tiempo, y allí mismo inaugurar una mesa compartida como memorial de fraternidad e igualdad, y lavar los pies como gesto radical de servicio y compromiso, son actos que en el presente se vuelven de una profunda interpelación a la conciencia y responsabilidad ética, espiritual y transformadora de la realidad. En este marco, y partiendo de las inquietudes y conversaciones de muchos compañeros y compañeras de camino, nos hemos propuesto convocarnos como cristianos/as de diversas denominaciones y espacios con compromisos y tareas diversas, para encontrarnos, pensar, pronunciarnos y recrear la necesidad de estar y actuar juntos. La propuesta es doble: El 22 de marzo, a las 19 hs a 21 hs en Buenos Aires: Encuentro de intercambio, reflexión y palabras colectivas. En Rivadavia 4044 – IEMA (Estación Castro Barros subte A) Invitamos a toda persona o colectivo que se sienta identificado desde una perspectiva cristiana comprometida con la justicia y la democracia, a un encuentro de reflexión, intercambio y coordinación. Para pensar juntos la coyuntura, los sentidos de este... leer más

El grano de Trigo

A 40 años del brutal asesinato, la imagen de Francisco “Pancho” Soares comienza a asomar con fuerza, abriéndose paso y dejando atrás tanto tiempo de silencio cómplice en el que varios sacerdotes y obispos callaron y miraron para otro lado. Hoy forma parte de la Memoria Colectiva de su pueblo que lo acompañó y jamás lo olvidó, y con la colocación de la Baldosa en su memoria, le rinde un homenaje por haber sido fiel a los ideales del Evangelio y por haberse jugado, a pesar de las amenazas, en defensa de los trabajadores y obreros que luchaban por mejores condiciones laborales y por un país con más igualdad y justicia social. América Latina ha sembrado cientos de religiosas y religiosos que, como Pancho, han preferido que les arranquen la vida antes de conservarla en pos de un servicio o ministerio que no tiene nada que ver con la realidad cotidiana de los sectores más pobres y vulnerables. Francisco Soares era un sacerdote y militante comprometido que resistió junto a su gente, y esta opción es lo que lo convierte en un mártir, algo que a muchos les molesta. En abril de 2012, con la representación del abogado Pablo Llonto, presentamos junto con Graciela Carrel, la denuncia sobre su crimen y el de su hermano ante el Juzgado Federal en lo Penal y Correccional Nº 2 de San Martín, en el marco de la mega causa Campo de Mayo por delitos de lesa humanidad. Su frase era: “Si el grano de trigo no muere, no puede dar fruto.” Ese fruto podemos verlo hoy en su comunidad, que no dejará de exigir justicia por él y por su hermano Arnoldo. Continuar esta lucha es parte de nuestro deber como sociedad... leer más

Gritando todo el silencio

Mi nombre es Adriana Fernández. Hace pocos años, y por una investigación que llevé adelante casi por intuición, supe que era nieta de republicanos y que mi abuelo, Antonio Fernández González, “El Cesterín”, había sido asesinado por falangistas. Sus restos aguardaban en una fosa situada en un paraje de la montaña en Ponferrada del Bierzo, León, desde el 9 de Octubre de 1936 esperando reivindicación y justicia. A partir de allí, mi vida personal estuvo atravesada por la recuperación de sus restos y de su historia en la cual pude reconocer mis propios ideales y valores. La lucha no fue fácil. Yo tuve la suerte de que mi papá, sin saber que el suyo había sido víctima de la dictadura franquista, sabía la ubicación de la fosa porque de niño le decían: “Allí donde el pasto crece más verde y más alto está enterrado tu padre….” Pero en la mayoría de los casos esto no sucede y hay mucha resistencia tanto desde el poder político como de gran parte de la sociedad que no admite a casi 80 años del alzamiento militar que se toque este tema. Pude contar con la invalorable ayuda de la ARMH (Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica) que se encarga de realizar las exhumaciones de los ejecutados que según el gobierno actual “no existen” realizando un metódico y excelente trabajo tanto profesionales como voluntarios, porque además de devolver los restos del ser querido a los familiares, recuperan su historia e identidad totalmente olvidadas y sepultadas por un régimen genocida que se encargó de echarlos completamente al olvido. Esa tarea la llevan a cabo sin ayuda del Estado, lo que hace que sea aún más dificultosa ya... leer más

“Este genocidio por goteo está matando a varias generaciones”

Con un trabajo incansable, el fotógrafo de Página/12 logró imágenes que testimonian el daño irreparable que la industria intenta negar. Después de haber expuesto en Europa y de recibir varios premios internacionales, el jueves inaugurará su muestra en el Palais de Glace. Por Andrés Valenzuela En la foto hay un niño. En sus ojos, en su mirada, como en todas las fotos de Pablo Piovano, hay un mundo. Y en la piel de ese niño habita uno de los dolores del mundo: el efecto de los agrotóxicos. La toma en cuestión ya circuló por todo el mundo, junto con una decena más. Con esa serie sobre el impacto en las poblaciones rurales de los químicos que se utilizan para fumigar los cultivos, el fotógrafo de Página/12 cosechó varios premios internacionales de primer nivel y expuso en Europa. Son imágenes conmovedoras, en las que la potencia estética no distrae del drama que testimonian. Resultan tan contundentes que incluso fueron presentadas ante tribunales internacionales para dar cuenta del daño irreparable que la industria pretende negar. Sin embargo, esa docena de fotos son parte de un trabajo muchísimo más amplio, resultado del tesón de Piovano recorriendo las rutas del Litoral argentino, de Córdoba, de Santa Fe. Quince mil kilómetros de esfuerzo. Desde el jueves podrán verse casi 80 fotografías –muchas todavía inéditas– de ese trabajo en un lugar emblemático: el Palais de Glace (Posadas 1725). Allí se expondrá El costo humano de los agrotóxicos hasta el 10 de abril. La muestra tiene curaduría de Annalisa D’Angelo, una fotógrafa que vive en Roma a quien el argentino define como “una mujer con un corazón... leer más

Memoria / Verdad / Justicia – Para cuidar los derechos

Para cuidar los derechos, defender la democracia y permanecer alertas   En los 40 años transcurridos desde  el golpe cívico-militar de 1976 atravesamos como pueblo distintas intemperies y reencuentros, con momentos de desierto, pero que han sido siempre de gran fecundidad. Aprendimos. A mirar la historia conjugando dolor y alegría, indignación y audacia. Trayendo pasado y futuro al presente, proyectando la vida. Asumiendo la tarea de buscar en cada huella signos y sentidos que permiten reconstruir la verdad. Y a sostener la presencia de nuestros 30 mil desaparecidos/as. Sus luchas, sueños y proyectos siguen siendo inspiración, compromiso y horizonte. La memoria no cesa, y continúa ampliando conciencias, obstinada en su capacidad de recordar y no olvidar. Ella misma deja al descubierto que el mayor acto de justicia no han sido sólo los juicios a los culpables. Hay justicia cuando una sociedad puede hacerse cargo, de manera imperfecta pero concreta, del cuidado de esa memoria. El compromiso con la memoria exige asumir hoy, en esta coyuntura social, política y económica, la comprensión histórica del presente. Momento de exigencia que no puede separarse del posicionamiento en torno a la interpretación de la etapa dictatorial y de las más de tres décadas de democracia que celebramos. Después de largos años de luchas –y luego políticas– de memoria, verdad y justicia,  con pasos y pisos significativos de consenso social para la condena de crímenes de lesa humanidad;somos testigos del refuerzo en las conversaciones cotidianas de versiones de la historia maniqueas  –como la teoría de los dos demonios– y superficiales –en forma de efemérides que corren el riesgo de omitir o subvalorar los vínculos de la... leer más

DOSSIER – Memoria / Verdad / Justicia

Foto: Sebastián Miquel Para cuidar los derechos, defender la democracia y permanecer alertas   En los 40 años transcurridos desde  el golpe cívico-militar de 1976 atravesamos como pueblo distintas intemperies y reencuentros, con momentos de desierto, pero que han sido siempre de gran fecundidad. Aprendimos. A mirar la historia conjugando dolor y alegría, indignación y audacia. Trayendo pasado y futuro al presente, proyectando la vida. Asumiendo la tarea de buscar en cada huella signos y sentidos que permiten reconstruir la verdad. Y a sostener la presencia de nuestros 30 mil desaparecidos/as. Sus luchas, sueños y proyectos siguen siendo inspiración, compromiso y horizonte. La memoria no cesa, y continúa ampliando conciencias, obstinada en su capacidad de recordar y no olvidar. Ella misma deja al descubierto que el mayor acto de justicia no han sido sólo los juicios a los culpables. Hay justicia cuando una sociedad puede hacerse cargo, de manera imperfecta pero concreta, del cuidado de esa memoria. El compromiso con la memoria exige asumir hoy, en esta coyuntura social, política y económica, la comprensión histórica del presente. Momento de exigencia que no puede separarse del posicionamiento en torno a la interpretación de la etapa dictatorial y de las más de tres décadas de democracia que celebramos. Después de largos años de luchas –y luego políticas– de memoria, verdad y justicia,  con pasos y pisos significativos de consenso social para la condena de crímenes de lesa humanidad;somos testigos del refuerzo en las conversaciones cotidianas de versiones de la historia maniqueas  –como la teoría de los dos demonios– y superficiales –en forma de efemérides que corren el riesgo de omitir o subvalorar los... leer más

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